
Tip Nº1: No apuñalar nuestro congelador
Suele ser una de las averías más comunes, que podemos encontrar en un frigorífico. En ocasiones el congelador hace esas molestas capas de hielo, que impiden el correcto funcionamiento de las correderas de los estantes, que cuesta sacar y volver a colocar.
En estas situaciones muchas personas, presas de la desesperación y con cuchillo en mano, deciden apuñalar un poco esta superficie congelada, para así poder raspar y sacar el hielo.
Pues bien, estás corriendo un riesgo muy alto, ya que si en una de esas, el cuchillo atraviesa el hielo, podría perforar la parte trasera del congelador, por la cual pasan los conductos del gas refrigerante, generando una fuga, e impidiendo el funcionamiento del frigorífico.
Si desea ampliar esta información en nuestro post «Los asesinos de los congeladores», encontrará un un ejemplo a no seguir!
Tip Nº2: Comprobar el cierre de puertas
Muchos de nuestros cliente sufren averías en el frigorífico debido a no cerrar bien las puertas, ya sea de la nevera o el congelador.
Y es que cuando una de las puertas queda abierta se produce una diferencia de temperatura muy grande, y muy alargada en el tiempo, entre la parte de la nevera o el congelador, y nuestra casa.
La diferencia de temperatura genera una condensación de la humedad del ambiente, o lo que es lo mismo, se van generando pequeñas gotas de agua, que se van quedando y acumulando en las partes mas frías, generalmente en el congelador, y en un futuro pueden generar fallos como que se trabe el ventilador y no recircule el aire, o se traben los cajones del congelador.
Por esta razón hay que fijarse siempre si las puertas de nuestro frigorífico se cierran correctamente.
Tip Nº3: Al transportarlos mantenerlos en vertical
El tercer tip es muy importante a la hora de comprar un frigorífico nuevo, o a la hora de transportar el nuestro, ya que en muchas ocasiones cuando transporta el frigorífico, o se compra uno, se lo enchufa en el mismo momento en que llega al destino, y esto puede ser realmente muy perjudicial para nuestro electrodoméstico, hasta el punto de dejarlo inutilizado.
Cuando transportamos un frigorífico, es crucial que no se vuelque, y que siempre esté en la posición vertical para la que ha sido diseñado, ya que si lo colocaremos en posición horizontal, los aceites que tiene el mismo compresor podrían filtrarse por los tubos por donde pasa el gas refrigerante, y quedarse totalmente inutilizada la máquina.
Aun así, en el transporte, aunque no se halla puesto en horizontal, y el frigorífico haya viajado correctamente en vertical, antes de enchufarlo, lo mejor es dejarlo quieto al rededor de 24h, para que los aceites del compresor se resitúen correctamente, y no corramos riesgo de avería.
Tip Nº4: No mover el frigorífico mientras funcione el compresor
Mientras el compresor esté funcionando, no hay que mover la nevera, ya que el compresor por la misma inercia se podría desestabilizar, y comenzar a revotar, haciendo un mal trabajo, además del estruendo que generaría, se podría dañar fácilmente.
Tip Nº5: No colocar alimentos pegados a la pared trasera del frigorífico
En la pared trasera del interior de la nevera hay un pequeño conducto, donde se encuentra la entrada de aire del frigorífico.
En muchas ocasiones colocamos alimentos pegados a esta pared y se quedan adheridos a la nevera, a causa del frío.
Pues bien, esto nos puede traer muchos inconvenientes, ya que cuando quedan alimentos pegados y luego intentamos quitarlos para limpiarla se quedan restos, que al descongelarse se acumulan en el conducto interior del congelador, en la zona del compresor, que está continuamente caliente.
Esto provoca la descomposición de los alimentos y como resultado que de la nevera salgan olores muy desagradables.
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